
Al margen del premio económico (1.350.000 dólares) por el triunfo obtenido, la gloria que se alcanza al ponerse la chaqueta verde, privilegio de unos pocos, es una sensación única, incomparable y nadie mejor que Cabrera para ponérsela. Felicitaciones para este hombre que arranco de muy abajo y que en base a sus condiciones y sobre todo a su perseverancia y convencimiento de sus cualidades ha logrado superarse a sí mismo y estar hoy en lo más alto del golf mundial.
Otros títulos del cordobés en su carrera son: el Abierto de Paraguay (1995), Masters de América Latina (1996), Torneo de Maestros en Argentina (2001), Abierto de Argentina, torneo de PGA (2002), Abierto del sur de Argentina (2004).
(The Prince)